Estamos en PUERTO IGUAZU!

... hasta aquí hemos pasado por VIÑA DEL MAR - SANTIAGO - LOS ANDES - MENDOZA - MERLO - VILLA CARLOS PAZ - CÓRDOBA - ROSARIO - COLÓN - PAYSANDÚ - COLONIA DEL SACRAMENTO - MONTEVIDEO - PUNTA DEL ESTE - LA PALOMA - CABO POLONIO - VALIZAS - PUNTA DEL DIABLO - CHUÍ - RIO BRANCO - JAGUARÃO - PELOTAS - PORTO ALEGRE - GRAMADO - CANELA - TORRES - FERRUGEM - GAROPABA - FLORIANÓPOLIS - CAMBORIÚ - ITAJAÍ - SAO JOSE - CURITIBA - IPORANGA - SAO PAULO - BERTIOGA - MERESIAS - LAZARO - UBATUBA - TRINIDADE - PARATY - ANGRA DOS REIS - RIO DE JANEIRO - TAUBATE - CAMPO MOURAO - FOZ DE IGUAZU - PUERTO IGUAZU y estamos en pana!

domingo, 25 de julio de 2010

Bienvenido Atlántico!!

Miércoles 14 de Julio 2010: Colonia del sacramento.

Llegamos tipo 7 de la tarde y decidimos dar un vuelta para ver que nos esperaba, en eso sin darnos cuenta llegamos a la playa, sin poder verla por lo oscuro, habíamos llegado al océano atlántico, después de 13 días desde el océano pacifico habíamos atravezado el continente, ya podíamos ver nuestro mar vecino.

Después de sacarnos una foto, no había nada que hacer y no era muy tarde, asique nos metimos al casino que tenía un bingo de beneficencia y para hacerlo interesante compramos 3 cartones, evidentemente altiro empezamos a soñar con miles de comidas y en algo mas para canjear el premio, pero después de harto rato de emoción y creer que podíamos ganar, eso no pasaba.

Al día siguiente nos levantamos, pasamos a comprar pan, jamón y queso y nos fuimos a tomar desayuno al muelle para empezar a conocer la ciudad.

Colonia del sacramento fue una de las primeras ciudades construidas por europeos en el continente, en un principio fue creada por portugueses y después tomada por españoles para que finalmente quedara en manos de la Republica Oriental Del Uruguay. Es una ciudad del año 1680 y todo su casco histórico es realmente pintoresco, caminamos todo el día por construcciones de piedra de la época, que en principio rodeaba toda la ciudad y ahora con el paso del tiempo solo queda la entrada, una parte de la muralla, mas algunas ruinas. Cuando llegaron los españoles, el estilo cambio, es por eso que hay muchas casas de adobe de diferentes colores, formando muchas calles de adoquines que ahora son peatonales, una de ellas es la calle de los suspiros que es como la más conocida.

Al final del día y cuando el frio ya nos hacia doler los huesos, pasamos a tomarnos un café a un lugar con chimenea muy tranquilo y ahí la dueña nos recomendó ir a comer un chivito. En un principio pensamos que era un chivo y que nos iba a salir carísimo, pero ahí nos explico que es el típico sambuich que hay en Uruguay, así que partimos a la picada que era un carrito en la calle y según ella nos comimos el mejor chivito que existe, la verdad es que estaba muy bueno.

Termino nuestro paso por el oeste de Uruguay, realmente un lugar increíble que vale la pena conocer. Las fotos hablan por sí solas, aquí van.

Resiste Polonio

Cabo Polonio es un lugar especial. Es una especie de comunidad emplazada en la punta de un cabo rodeado de dunas, a unos 200 kilómetros al norte de Montevideo, donde viven algunos pescadores y artesanos, no más de 40 durante el año. Al Cabo no puedes llegar en auto, solo caminando desde la carretera que está a unos 10 kilómetros o en un unimog pintado de verde llamado "El Safari Uruguayo". Aquí no existen las calles, ni las veredas - ¡para qué! Como explicarlo, es como la villa donde viven los pitufos, pero al lado del mar. Totalmente espontánea.

Según lo que nos contó Pancho, ex artesano, actual dueño del hostel donde nos quedamos y uno de los afortunados residentes de año completo del lugar, el Cabo nació algunas décadas atrás como una comunidad espontánea de personas que buscaron un lugar tranquilo donde vivir, alejados de la ciudad y con la paz que solo un sitio como este les podía dar. Con el paso del tiempo nadie se los impidió.

Hoy, el gobierno uruguayo ha incorporado a Cabo Polonio y sus alrededores al Sistema Nacional de Áreas Protegidas, algo similar a un Parque Nacional, con la intención de proteger la zona: un sistema de dunas que se mueve entre el mar, bosques de ombúes y lagunas, que aloja flora y fauna característica de Uruguay. Hasta aquí todo bien.

El problema es que por algún motivo en el último tiempo desde Montevideo se han tomado ciertas medidas que están haciendo cada vez más difícil la vida en el Cabo, lo que ha generado que los pocos que quedan se tengan que ir y que los que llegan no se puedan quedar. ¿Pero si quieren sacarlos de ahí, existen otras opciones o no? Al parecer hacerlo así es más barato para el gobierno que trasladar el poblado entero a otro lugar. ¿Y por qué quieren moverlos? Las malas lenguas dicen que más adelante se instalará un hotel cinco estrellas en el sector. Ojalá que no sea así, yo no creo. De todas formas: Resiste Polonio!

Por ahora, aquí hay unas fotos de Cabo Polonio, de un paseo que hicimos desde Valizas hasta el Cabo por las dunas y de unas playas cerca de Punta del Diablo, que es otro pueblo que está unos kilómetros más al norte. Que las disfruten.

viernes, 9 de julio de 2010

Rodando por Centro Argentina



Por donde partir. Solo han pasado un par de días pero me parece que fueron muchos más, el furgón tiene su propio sentido del tiempo. Hemos estado en cascadas, museos y boliches desde la última vez que escribimos así que voy a intentar resumir.

Donde quedamos... Mendoza. Bueno, superados los incidentes panísticos, que a todo esto no hemos sufrido ningún otro gracias a los dioses y los astros, dejamos la vecina Mendoza camino a Merlo dateados por el mecánico que nos arregló los frenos. Gracias. Llegamos a Villa Merlo, más conocida como "Visha Merlo" por estos lados, que es un pueblecillo, tipo Pucón, muy turístico pero de ritmo pausado, empotrado al costado de la sierra de los Comechingones (los Comechingones son los indígenas autóctonos del sector, cuya dieta es a base a Chingones que es un tipo de roedor muy común en la zona). Merlo es conocido mundialmente (según los Argentinos) por ser el "3er Microclima del Mundo". Preguntamos que era esto del microclima y es algo así como que en esta zona hay una alta concentración de iones negativos en el ambiente, lo que te haría entrar -digo haría porque la verdad no alcanzamos a sentirlo nada diferente- en un estado de modorra intenso... una cosa media míshtica. Al margen de la misticidad, nos gustó mucho el lugar y los alrededores, sobre todo la carretera que llegaba hasta Merlo (vean las fotos).


Luego de dos noches en la Esso de Merlo y nuevamente bien dateados, nos movimos hacia la Provincia de Córdoba. Creo que hasta ahora lo que más he disfrutado del viaje son los espectaculares e inesperados paisajes que hemos encontrado cada vez que vamos de una ciudad a otra. La ruta entre Merlo y Córdoba no fue la excepción. Saliendo de Merlo nos topamos con unos, no sé, 150 kilómetros de camino que pasaba gentilmente por numerosas y pintorescas villas que nos mostraron algo de la vida de campo argentina. Más adelante la cosa se puso vertical, pues debimos cruzar, nuevamente, la sierra para llegar a destino. Esta vez era la Sierra de Córdoba, que desde abajo se veía como un murallón imposible para nuestro ajado furgón. Imagínense parados en una planicie que se acaba donde su vista los puede llevar y en medio de este verdadero oceano de tierra, una montaña, rocosa y ondulada. Cruzando los veinte dedos que traíamos comenzamos a subir lentamente por un sinuoso y angosto camino, hasta llegar a no menores 2.500 metros de altura. La vista: para deleitarse. A mitad de camino hicimos una parada para estirarlas y nos encontramos con un cartel que decía "Conocé la cascada de 100 mts - 3 pesos". Dubitativos pagamos los tres pesitos cada uno y nos lanzamos sierra abajo unos 20 minutos hasta el mirador. No vamos a decir que era una cascada, ni que tenía 100 metros, pero al menos vimos una culebra y un cóndor en el camino, nada mal.


Varias curvas más abajo, al otro lado de la sierra, hicimos una parada en Villa Carlos Paz para ver el partido entre España y Alemania, llegamos a tiempo para el segundo tiempo en un café del centro. Como ha sido la tónica hasta el momento, tipo 5 de la tarde la ciudad cobraba vida después de la siesta y nosotros dando vueltas por ahí antes de proseguir con el itinerario, nos encontramos con el internacionalmente famoso, reconocido y respetado: "Reloj Cucú de Carlos Paz". Pueden verlo en las fotos.


Siguiendo con el relato y adelantando unas cuantas horas el reloj, nos encontramos instalados en "Le Grand Hostel" en Córdoba. Córdoba es una ciudad grande, de 1 millón de habitantes, y como toda ciudad grande puede ser peligrosa para dejar tu casa estacionada en cualquier esquina, así que siguiendo el consejo de la mismísima policía cordobesa, pagamos un estacionamiento por la noche, y nosotros, "tra-anquilos y se-eguros", como nos dijeron por ahí, nos fuimos a un hostal.


La pasada por Córdoba le dio un toque de glamour al viaje. Recién duchados y perfumados, salimos a tomar algo a Nueva Córdoba, el barrio taquilla de la ciudad. A diferencia de Chile, acá no vimos grandes discotecs, si no muchos lugares pequeños para tomar o comer algo. No sé porqué, pero no andaba mucha gente ese día, seguramente por las vacaciones de invierno y el fin de semana largo (Córdoba es una ciudad con muchísimos estudiantes). El fernet cuesta al principio, pero pasa después... de las 4.


Al otro día, cortito para no alargarme más, nos hicimos los intelectuales y fuimos a conocer el contundente lado cultural de la ciudad. Estuvimos en la "Manzana Jesuita", Patrimonio Cultural de la Humanidad, fuimos a una muestra de mapas de Sudamérica en la Universidad Nacional de Córdoba, que a pesar de lo fome que suena estuvo muy interesante, más tarde pasamos por una exposición de fotos de artistas emergentes locales y a última hora dimos jugo en el Museo de Bellas Artes Emilio Caraffe, miiiiish.


Como ven han sido días largos e intensos, esperamos que siga así... aunque algo de playita no nos vendría nada mal. Gracias a todos por los saludos y la buena onda. Chao.

Las fotos están aqui.


PD: lo de los Comechingones era una broma, no tengo idea lo que comen.

domingo, 4 de julio de 2010

Todo nuevo


Con un par de meses de retraso, pilotos más y pilotos menos, nos lanzamos en esta tremenda aventura con la intención de conocer todos los países de nuestro continente. Luego de mucho tiempo reuniendo lo que creímos necesario para esta odisea y habiéndonos despedido unas cuantas veces de nuestras familias, amigos y de la Maca, zarpamos el viernes 2 de julio desde Santiago, no sin una pasadita a última hora por el taller mecánico. Así es, primer día una pana, como para que empecemos a acostumbrarnos. No importa, mejor que nos pasara en Chile.

Ese mismo día la salida hacia Los Andes se retraso, tomamos la carretera de Los Libertadores por la tarde y a pesar de nuestra convicción en cruzar inmediatamente a Argentina, nuestro compañero no quiso lo mismo. Segunda parada en pits. No importa, no fue nada grave y lo solucionamos rápido, además aprovechamos de quedarnos en Los Andes y visitar a los papás del Pollo.

Sábado. Segundo día de viaje y tempranito, a las 8 de la mañana, comenzábamos a subir hacia el Paso Cristo Redentor con la ayuda de nuestro GPS recientemente estrenado. La majestuosidad de la Cordillera de los Andes nos hizo olvidar completamente los inconvenientes mecánicos que habíamos tenido (2 en 2 días, no le pasa a cualquiera). La brisa helada que entraba por la ventana y la nieve brillando con un azul perfecto de fondo fue una inyección de motivación, todo parecía perfecto, todo hasta que el sube y baja por la cordillera le pasó la cuenta a nuestro querido furgón, dejándolo seco, pero seco, en la mitad de la nada entre Uspallata y Mendoza. Tuvimos que parar a hidratar a la máquina. Ya llevábamos 2 panas y media en 2 días!

Sobrepasando el bache, ese mismo día llegamos a Mendoza cerca de las 7 de la tarde con muchas ganas de inaugurar la cocina, con tanto ajetreo no habíamos comido nada en todo el día, así que luego de un contundente plato de corbatitas con choritos picantes y crema, preparado en plena Plaza de Armas de Mendoza, y de una cerveza en un "boliche" de Arístides Villanueva, nos fuimos a dormir.

Domingo. Despertamos a medio día estacionados en una calle mendozina de un sector residencial que no recuerdo como se llamaba, la idea era emprender camino al este, destino Buenos Aires. Hicimos las acomodaciones de rigor para un viaje de unas 4 horas hasta la capital de la Provincia de San Luís, San Luis, donde nos quedaríamos por la noche, y con las energías repuestas y música en los parlantes, nuevamente salíamos ilusionados a la carretera...

Bueno, para qué seguir lateando con detalles. Cuento corto, nos volvimos a quedar en pana y ahora, a la 2:03 de la mañana escribo desde una YPF a las afueras de Mendoza. Mañana temprano vamos a visitar al mecánico. Así es la vida JA JA.
Hay fotos de esta historia en el siguiente link.