
Con un par de meses de retraso, pilotos más y pilotos menos, nos lanzamos en esta tremenda aventura con la intención de conocer todos los países de nuestro continente. Luego de mucho tiempo reuniendo lo que creímos necesario para esta odisea y habiéndonos despedido unas cuantas veces de nuestras familias, amigos y de la Maca, zarpamos el viernes 2 de julio desde Santiago, no sin una pasadita a última hora por el taller mecánico. Así es, primer día una pana, como para que empecemos a acostumbrarnos. No importa, mejor que nos pasara en Chile.
Ese mismo día la salida hacia Los Andes se retraso, tomamos la carretera de Los Libertadores por la tarde y a pesar de nuestra convicción en cruzar inmediatamente a Argentina, nuestro compañero no quiso lo mismo. Segunda parada en pits. No importa, no fue nada grave y lo solucionamos rápido, además aprovechamos de quedarnos en Los Andes y visitar a los papás del Pollo.
Sábado. Segundo día de viaje y tempranito, a las 8 de la mañana, comenzábamos a subir hacia el Paso Cristo Redentor con la ayuda de nuestro GPS recientemente estrenado. La majestuosidad de la Cordillera de los Andes nos hizo olvidar completamente los inconvenientes mecánicos que habíamos tenido (2 en 2 días, no le pasa a cualquiera). La brisa helada que entraba por la ventana y la nieve brillando con un azul perfecto de fondo fue una inyección de motivación, todo parecía perfecto, todo hasta que el sube y baja por la cordillera le pasó la cuenta a nuestro querido furgón, dejándolo seco, pero seco, en la mitad de la nada entre Uspallata y Mendoza. Tuvimos que parar a hidratar a la máquina. Ya llevábamos 2 panas y media en 2 días!
Sobrepasando el bache, ese mismo día llegamos a Mendoza cerca de las 7 de la tarde con muchas ganas de inaugurar la cocina, con tanto ajetreo no habíamos comido nada en todo el día, así que luego de un contundente plato de corbatitas con choritos picantes y crema, preparado en plena Plaza de Armas de Mendoza, y de una cerveza en un "boliche" de Arístides Villanueva, nos fuimos a dormir.
Domingo. Despertamos a medio día estacionados en una calle mendozina de un sector residencial que no recuerdo como se llamaba, la idea era emprender camino al este, destino Buenos Aires. Hicimos las acomodaciones de rigor para un viaje de unas 4 horas hasta la capital de la Provincia de San Luís, San Luis, donde nos quedaríamos por la noche, y con las energías repuestas y música en los parlantes, nuevamente salíamos ilusionados a la carretera...
Bueno, para qué seguir lateando con detalles. Cuento corto, nos volvimos a quedar en pana y ahora, a la 2:03 de la mañana escribo desde una YPF a las afueras de Mendoza. Mañana temprano vamos a visitar al mecánico. Así es la vida JA JA.
Ese mismo día la salida hacia Los Andes se retraso, tomamos la carretera de Los Libertadores por la tarde y a pesar de nuestra convicción en cruzar inmediatamente a Argentina, nuestro compañero no quiso lo mismo. Segunda parada en pits. No importa, no fue nada grave y lo solucionamos rápido, además aprovechamos de quedarnos en Los Andes y visitar a los papás del Pollo.
Sábado. Segundo día de viaje y tempranito, a las 8 de la mañana, comenzábamos a subir hacia el Paso Cristo Redentor con la ayuda de nuestro GPS recientemente estrenado. La majestuosidad de la Cordillera de los Andes nos hizo olvidar completamente los inconvenientes mecánicos que habíamos tenido (2 en 2 días, no le pasa a cualquiera). La brisa helada que entraba por la ventana y la nieve brillando con un azul perfecto de fondo fue una inyección de motivación, todo parecía perfecto, todo hasta que el sube y baja por la cordillera le pasó la cuenta a nuestro querido furgón, dejándolo seco, pero seco, en la mitad de la nada entre Uspallata y Mendoza. Tuvimos que parar a hidratar a la máquina. Ya llevábamos 2 panas y media en 2 días!
Sobrepasando el bache, ese mismo día llegamos a Mendoza cerca de las 7 de la tarde con muchas ganas de inaugurar la cocina, con tanto ajetreo no habíamos comido nada en todo el día, así que luego de un contundente plato de corbatitas con choritos picantes y crema, preparado en plena Plaza de Armas de Mendoza, y de una cerveza en un "boliche" de Arístides Villanueva, nos fuimos a dormir.
Domingo. Despertamos a medio día estacionados en una calle mendozina de un sector residencial que no recuerdo como se llamaba, la idea era emprender camino al este, destino Buenos Aires. Hicimos las acomodaciones de rigor para un viaje de unas 4 horas hasta la capital de la Provincia de San Luís, San Luis, donde nos quedaríamos por la noche, y con las energías repuestas y música en los parlantes, nuevamente salíamos ilusionados a la carretera...
Bueno, para qué seguir lateando con detalles. Cuento corto, nos volvimos a quedar en pana y ahora, a la 2:03 de la mañana escribo desde una YPF a las afueras de Mendoza. Mañana temprano vamos a visitar al mecánico. Así es la vida JA JA.
Hay fotos de esta historia en el siguiente link.
puuucha q accidentado el viajee!!! bueno pero ánimo nomás y preparados para q se vengan mas panas! (jaja no es la idea pero mejor prepararse!)
ResponderEliminarcomo es tu cama!!!! mucho frio???? ojala q noooo...
suerte!!!!! te quierooo!
weeeeeeeena!!!! motivate escribiendooo...esta fileteee...un abrazo grande...te quiero muchooo
ResponderEliminarBuena onda!! Está muy entretenida la publicación, que rico viajar a través de ustedes!! Vale la pena :) Sigan escribiendo, nosotros seguiremos leyendo. Aca estamos con la maca trabajando en la tesis, todo bien. BESOS!!
ResponderEliminarshiquillos, que choro el blog! desde aqui, un abrazo grande. Cata Camus.
ResponderEliminarPrimooo que bueno saber de ustedes! oye que onda todas las panas, pero bueno sabían desde antes que iba a ser así la cosa, incluso lo conversamos, así que suerte no más y hacerse amigo de los mecánicos que ya sabemos los van a necesitar! pásenlo increíble y conozcan todo lo que puedan! los envidioo....cuidense, besoos!!
ResponderEliminaroigan bonitos.. que buena onda que se hicieron el blog.. voy a ser de sus fieles seguidoras... un beso grande y suerte con el vehículo!! Que onda las panas jajajaja ... no importa.. le pone onda al viaje!!
ResponderEliminaraaaandale jaja ufff wn pero como falla tanto ese furgon!! no se vayan a qedar en pana en la mitad de la nada... weno porlomenos tienen pedernal aja! q bueno saber de uds , suerte cabros esta bacan el blog... voy a proceder a ver las fotos.. un abrazo! Joaco P
ResponderEliminaryapo! son las 2:50 de la mañana y sigo sentado esperando noticias!
ResponderEliminarle voi a dar cuerda a mi gato chino de forma de que así cn sus poderes esten presente acá y nosotros alla ;)
ánimo,suerte y sigan escribiendo!
buena bizcaya......felicidades y sigan a fondooo!!!
ResponderEliminarHola Jorge y Tomas, como van, cuenten un poco mas de su viaje, y como se a portado la VAN.
ResponderEliminarSuerte, pasenlo bien y cariños.
Papá
hola chicos,que bueno que esten en camino de nuevo.la vida esta llena de contratiempos y sospecho que van a tener algunos mas''''',pero con la buena onda de todos ,los vamos a vencer.FUERZA Y A CONQUISTAR EL MUNDO EL MUDO,BU ENO COMENCEMOS POR SUDAMERICA.GUTE NACHT PAPA
ResponderEliminarQue genial que tengan blog, asi se puede viajar con ustedes a la distancia!!!! Un beso y avisen cuando esten por llegar a Londres y esperarlos!!!!
ResponderEliminarLos quiero!!
buen viaje!!!
Lili
Tomas!! bakan!! eres como ernesto guevara en diarios de motocicleta!!!! adelante viajero!!! desde akí toda la buena onda...siempre con una sonrisa!
ResponderEliminarcariños, titi.
No hay fotos como uds. dicen, estan las anteriores. Que paso?? o no sabemos donde verlas
ResponderEliminarCariños
Papá
buena,te crei toda tu tesis de los come roedores era creible.que bueno que el furgon se esta portando bien despues de los problemas iniciales donde van' suponga que en uruguay,compre un mapa de sud .para ir marcando su viaje un abrazo fuerte alos dos .SUERTE Y A NIMO PAPA
ResponderEliminarBuena Tomás!!!!, se pasaron las aventuras y las fotos están filete.
ResponderEliminarSigue escribiendo que este viaje promete...
Un abrazo grande a la distancia
Caro, Peke y "Matilda"?