Definitivamente la impresión que te llevas de una ciudad queda marcada por la gente que uno conoce ahí. Llegábamos a Rió con la certeza de que sería el punto mas al norte que alcanzaríamos en este viaje, después de Rió empezaríamos a volver a casa. Salimos de Chile con el sueño de dar la vuelta al continente pero las circunstancias y los imprevistos nos han llevado por una ruta distinta. Ni mejor ni peor, solo distinta.
Pensábamos quedarnos una semana y terminamos quedándonos tres. Durante la estadía recibimos dos visitas, Ross, que vino por dos noches y se quedó cuatro, y Rodrigo, primo de Jorge, que volvió con él desde la reunión familiar que tuvieron en Buenos Aires. Lo pasamos espectacular, nos quedamos
en Piratas de Ipanema, un hostel que realmente parece un lugar de piratas. Muchos personajes y buenos amigos. A dos cuadras de Ipanema y dos de Copacabana y aun así el hostel más barato de todo Rió! Si van para allá, vale la pena quedarse por lo menos un par de noches. Aquí van algunas fotos.
Me llevo la mejor impresión de Rió, una ciudad viva y alegre en todas las esquinas, gente alegre y mucho para hacer. Todo el mundo habla de que es tan peligroso, yo al menos no puedo decir lo mismo, estuvimos en las favelas varias veces, de noche incluso y no nos pasó nada. Vimos armas en las calles y un desorden que puede intimidar -si, el lugar es una locura- pero creo que todo está en saber comportarse, ser respetuoso de las costumbres locales y tener un pichintún de suerte. Brasil es un país con dimensiones de continente y cada ciudad es muy distinta a la anterior, pero el carioca tiene algo que caracteriza muy bien a todos los brasileros: Se ve que están felices.
Aquí hay más fotos de Rio! y de una marcha en Ipanema al estilo carioca en apoyo a la candidatura a presidente de Dilma, que finalmente fue elegida en segunda vuelta la semana pasada. Chau!
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